domingo, 28 de abril de 2013

Hamburguesas de pollo, espinacas y pimientos (y cómo congelarlas)

Que hamburguesas mas ricas, nada que ver con las comerciales o las de los famosos restaurantes de comida rápida, y no tardamos nada de tiempo en hacerlas, simplemente necesitaremos un robot picador, o el accesorio picador de cualquier batidora (o comprar la carne ya picada, pero que sea de una carnicería de confianza).



Lo mejor es ver cómo se las comen los niños y te dicen lo deliciosas que están, incluso cuando están viendo que es una hamburguesa con colorines. No sé porqué algunos niños no pueden ver colores en las comidas, con lo que les gusta el color en juguetes, dibujos animados, ropa,...

La idea de estas hamburguesas me surgió porque tenía unas cuantas espinacas frescas y un pimiento en el frigorífico desde hacía unos días, y no quería tardar mucho en consumirlos, para que no perdieran mas nutrientes, así que me lancé a picarlo todo y formar unas hamburguesas. Han tenido tanto éxito que tenía que guardarlas en mi recetario para no dejarlas en el olvido. 

Ingredientes:
900gr. de pechuga de pollo (sin piel)
4-5 ajos (la cantidad según os gusten los ajos, a nosotros nos encantan)
150gr. de espinacas frescas
1 pimiento rojo
2 huevos
sal y pimienta recién molida
un poco de cúrcuma (opcional, aunque es un ingrediente muy saludable)

Preparación:
Con ayuda de una picadora vamos picando por separado el pollo, el pimiento, las espinacas y los ajos y lo vamos echando todo a un bol amplio. Es mejor picar cada cosa por separado porque unos ingredientes necesitan mas tiempo que otros en triturarse. ¡Ojo! picar pero ¡no hacer puré!


Echamos al bol los huevos, la cúrcuma y salpimentamos al gusto. Mezclamos bien toda la masa hasta conseguir que sea homogénea. Si vemos que nos queda demasiado suelta podemos añadir un poco de pan rallado o harina de garbanzos, aunque yo no le añado nada. Ahora os cuento cómo les doy forma para que no se rompan aunque la masa sea algo fluida.

En una bandeja pongo papel de horno, y voy poniendo un aro de emplatar sobre él (o una lata de mantequilla limpia y sin base que es lo que tengo yo), y echo un par de cucharadas colmadas de la mezcla dentro, aplastando para que quede la forma de la hamburguesa, levanto el aro con cuidado y lo pongo al lado para formar la siguiente hamburguesa, y así hasta acabar con toda la mezcla.

La bandeja la podemos cubrir bien con film apto para congelador y meter la bandeja en el congelador. Cuando las hamburguesas estén bien congeladas, las separamos del papel y las metemos en una bolsa, ya no se pegarán, y podremos ir sacando las hamburguesas que necesitemos cada vez. No hace falta dejarlas descongelar del todo para hacerlas, pero al menos dejarlas un par de horas en el frigorífico. Hacerlas a fuego no muy fuerte con una gotita de aceite y tapadas para que se hagan mejor por dentro. Volverlas y dorarlas también por la otra cara. Servir en panecillos de hamburguesa con queso, tomate, salsas,... o simplemente acompañadas de ensalada, eso va en gustos.


Si las hamburguesas no queréis congelarlas sino que queréis hacerlas en el momento, las formáis al igual que he explicado antes, pero sobre cuadrados de papel de horno, luego con ayuda del papel será fácil echarlas a la sartén o plancha sin que se rompan.


Espero que os guste tanto como a nosotros! 



miércoles, 20 de marzo de 2013

Crema de aguacate y tomate

Hoy, 20 de marzo, es el día internacional sin carne, y aunque yo no sea vegetariana aún (todo se andará), conozco los beneficios que tendría si lo fuera, tanto para mi salud, como para mi economía y el sufrimiento animal.
Al menos estoy intentando incluir una ración de verduras crudas en cada comida, y si estáis cansados de tanta ensalada, esta cremita os parecerá estupenda por lo fácil y rápida que es de hacer, los pocos ingredientes que lleva y lo bien que os vais a levantar por la mañana cuando la hayáis cenado la noche anterior. Además está muy rica, digamos que no es ni un guacamole ni un gazpacho, pero riquísimo. También es perfecta como primer plato en el almuerzo, así que no tenéis excusa para no probarla e incluir mas vegetales en vuestra dieta.




Ingredientes (1 ración):
1 aguacate
1 tomate
1 trozo de pimiento rojo (tamaño al gusto)
1 trozo pequeño de cebolla dulce (tamaño al gusto) o 1 diente de ajo pequeño
zumo de 1/2 limón
1/2 cucharadita de sal marina
pimienta negra recién molida
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra


Preparación:
Partimos el aguacate por la mitad y le sacamos el hueso, es muy fácil con la punta de un cuchillo o hincándole la cuchilla al hueso y girando el cuchillo. Con una cuchara sacar la pulpa del aguacate y echarla en el vaso de la batidora.
Lavar el tomate, trocearlo y añadirlo al vaso. Hacer lo mismo con la cebolla y el pimiento.
Aliñar con el zumo de limón, la sal, la pimienta y el aceite, y triturar todo hasta conseguir una crema fina.
Según como nos guste de espesor podemos añadirle un poco de agua y volver a batir para hacer la crema mas fluida. Probar y rectificar de sal o limón si fuera necesario, según vuestro gusto.
Servir y decorar como queráis, con perejil picado, con unas hojas de endibias, unos palitos de apio o de zanahoria,...


Notas: 
- Si no os gusta encontraros trocitos de pieles en la crema podéis pelar el tomate y el pimiento.
- Es mejor consumir verduras y frutas ecológicas, ya que contienen mas cantidad de nutrientes y no tendrán pesticidas.
- Si queréis información de los beneficios de ser vegetarianos (o al menos serlo algún día de la semana) podéis descargaros esta guía de haztevegetariano.com.










martes, 19 de marzo de 2013

Palitos salados de hojaldre y anchoas


Hoy, día del padre, aunque no es un día que yo celebre especialmente porque mi padre ya no está, os propongo hacer un aperitivo fácil y rico para cuando los papis o los no papis lleguen a casa; les encantará este picoteo a cualquier hora, con una cervecita o una copita de vino. 

La receta es del libro de masas de Michel Roux (a ver si alguien me lo regala que mi cumple es pronto, eh? jiji) pero yo se lo ví a Mabel, que lo explica estupendamente en su blog.


Ingredientes:
2 láminas de hojaldre (cuadradas)
3 latitas de anchoas en conserva
1 huevo batido para pintar
semillas de amapola para decorar (opcional)


Preparación:
Extendemos una lámina de hojaldre y la pintamos con el huevo batido. 
Escurrimos las anchoas del aceite y las secamos un poco con papel de cocina. Ponemos tiritas de anchoas sobre el hojaldre pintado, sin dejar huecos en las filas. Extendemos la otra lámina de hojaldre y la ponemos por encima de la primera lámina, tapando las anchoas.


Presionamos bien para que se peguen las dos láminas y no queden burbujas de aire. Pintamos de nuevo la superficie con el huevo batido y espolvoreamos con las semillas de amapola. Con un corta-pizza o un cuchillo bien afilado vamos cortando tiritas en sentido contrario a las filas de anchoas y las vamos poniendo un poco separadas sobre una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado.
Las metemos en horno pre-calentado a 200ºC hasta que estén doraditas, unos 15-20 minutos. No dejéis que se tuesten demasiado. Dejar enfriar y listo!



Notas:
- Aunque se puede hacer con una sóla lámina de hojaldre, doblándola por la mitad, yo os recomiendo que hagáis 2 láminas para que os salgan un montón de palitos, que luego vuelan y os dejan sin probarlos!
- Los palitos se pueden hacer lisos o retorcidos antes de hornearlos, según la presentación que os guste mas, en la foto principal de arriba podéis ver palitos de los dos tipos.
- Mabel también los hace con aceitunas, pero a nosotros nos encantan las anchoas, así que no hemos probado aún con las aceitunas, pero todo se andará.