miércoles, 11 de enero de 2012

Tarta placer adulto

Podría haberla llamado Tarta de pingüinos, pero esta tarta la debo dar a conocer por su sabor, tal y como me pidió mi gran amiga Nino (Yoli), su tarta debía ser de naranja y chocolate, nada de sabores suaves para cumples infantiles, su tarta tenía que ser como a ella le gusta, osea, de sabor adulto, y así fué.
Los pingüinos son un recuerdo de algunos de los momentos que hemos pasado juntas, fuimos compañeras de piso y de clase en la universidad, y pasamos muchas calamidades juntas, aunque también pasamos muchos momentos de risa (Yoli, corre, que se nos va el autobús!...Todavía me parto cada vez que me acuerdo de aquel momento, y cuantos peligros pasamos juntas en mis primeras conducciones por la ciudad con ella de copiloto, cuando dábamos 20 vueltas a la misma calle para llegar a cualquier sitio).
Siempre pensamos que el momento que vivimos es el peor y que después vendrán tiempos mejores, pero echando ahora la vista atrás pienso que no eran tan malos esos momentos, teníamos que haberlos disfrutado mucho más de lo que lo hicimos.

Bueno Yoli, espero que recuerdes todos aquellos momentos con el mismo cariño con el que los recuerdo yo. Aquí pongo por fín tu tarta de cumpleaños, para el próximo, ya sabes, tendré que hacerla con un caracol en el centro, ¿no? jeje


Os cuento cómo hice la tarta:
Como bizcocho elegí el brownie que suelo usar siempre, tanto como para la tarta base como para el iglú (hice el bizcocho en un bol de pyrex).
Corté los bizcochos en capas y los remojé en almíbar de cointreau (echo la misma cantidad de agua y azúcar y lo dejo hervir hasta que coja un poco de densidad, punto flojo, una vez que el almíbar esté templado le añado el licor que desee, en este caso cointreau, si se echara el licor con el almíbar muy caliente o hirviendo perdería mucho sabor).

Después de tener los bizcochos húmedos, los rellené con mermelada de naranja y ganache de chocolate. Los recubrí con swiss meringue buttercream al que le añadí extracto de naranja, por eso la cobertura no era blanca.
Los pingüinos los modelé en fondant y decoré la tarta con mitades de nubes blancas y rosas (marsmallow). El nombre y los números los escribí con glasa coloreada. Espolvoreé un poco de coco rallado por encima para hacer un poco de efecto nieve, pero casi no se apreciaba.
¿Os gusta?



Y aquí tenéis a la cumpleañera feliz con su tarta, estuvo varios días diciéndome que era la tarta mas buena que había comido nunca, ¿es o no es una buena amiga eh? jeje
Tengo que decir que no ha salido en la foto todo lo guapa que es, estaba cansada después de un largo día de trabajo, y de prepararnos una tremenda merienda-cena. Aún así, me dió su permiso para que publicara su foto, es un sol. Gracias Yoli!





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