jueves, 4 de septiembre de 2014

Leche de almendras con canela y limón (y cómo partir las almendras)

La leche de almendras fresquita debe ser una de mis bebidas favoritas en verano, la podría beber a cualquier hora, además con canela y limón sabe mucho a arroz con leche, por lo que a los que os encanta ese postre pero no podéis permitíroslo por intolerancias o porque estéis a dieta, os recomiendo esta receta.

Al final os contaré como partir correctamente las almendras para que salgan enteras, los que ya sepáis partirlas no os parecerá nada del otro mundo, como me ocurría a mí antes de que una agüista me viera partirlas (agüista, así llamamos a los turistas en mi pueblo, porque van a tomar las aguas al balneario). Ella me agradeció mucho poder verme partirlas porque lo había intentado muchas veces y le era casi imposible no machacar las almendras, sin poder aprovechar casi nada. Bueno, es bien simple, si os interesa os lo pongo después de la receta.



Ingredientes:
200gr. de almendras crudas
1 litro de agua
1 trocito de canela en rama
1 trocito de piel de limón
1 pizca de sal
4 cucharadas de miel o de sirope de ágave (opcional, yo me la tomo sin endulzar porque le quita sabor a la almendra, pero eso va en gustos)


Preparación:
Ponemos las almendras en remojo unas 6 horas para que se activen y se hinchen un poco (mejor si las dejamos toda la noche).
Después del remojo, tiramos el agua y las enjuagamos. Les quitamos la piel marrón, si aún cuesta un poco quitársela, habrá que echarles agua hirviendo y dejarlas un instante en remojo para que se pelen fácilmente.



Una vez peladas, las ponemos junto al litro de agua, la canela, la sal y la piel del limón y lo trituramos todo bien. Filtramos esta papilla por un colador fino.



Yo uso para estas bebidas vegetales la chufamix, que es un vaso que ya tiene el filtro incorporado, pero con un colador como los que tienen las cafeteras eléctricas también se filtraría bien.


Ya sólo queda endulzarla a vuestro gusto con lo que queráis y meterla en el frigorífico para que esté bien fresquita.

Pensaréis luego qué hacer con el puré de almendra que queda, pues yo solía congelarlo hasta que se lo añadía a un bizcocho, pero terminaba con el congelador bastante lleno. Luego hacía galletitas, mezclando con harina, huevo, azúcar,... pero salían mas bien bizcochitos. Ahora lo que hago es secar ese puré, poniéndolo en una sartén a fuego bajo y removiendo constantemente hasta que la almendra queda como arena seca (de los 200gr. de almendra quedarán unos 50-60gr de harina de almendra) y esa harina dura muchísimo envasada en bolsitas para utilizarla en cualquier receta que necesite harina de almendra o almendra molida. ¡¡Yo espero usarla en los polvorones navideños!!

Antes de embolsarla hay que dejarla enfriar completamente, que haya perdido totalmente la humedad


Cómo partir almendras:
Lo primero que creo que intenta todo el mundo para partirlas es coger una piedra o un martillo y darles un golpe a la almendra, y por ahí va la cosa, pero con un detalle. La almendra hay que cogerla y mantenerla sobre una de sus aristas, no vale dejar la almendra tendida. Y el golpe se le dará a la arista que quede arriba, así el golpe hará que las dos mitades de la cáscara se abran sin oponer mucha resistencia y sin romper la pipa de almendra de dentro. ¿A que era fácil? Eso sí, buscad un lugar donde podáis dar golpes, pensad en vuestros suelos y encimeras, deberéis protegerlos con un paño o cartones y poner una losa encima donde partirlas. Y pensad en los vecinos! o les molestarán los golpes o irán a pediros que les partáis almendras a ellos!! jeje

Fijaos bien cómo coger las almendras para no haceros daño y partirlas correctamente

Y esta foto se la dejo a los que alguna vez me han dicho que nunca han visto las almendras en el árbol, sólo en bolsas en las tiendas.


Tchin, tchin!!



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